Posteado por: buenaventuras | noviembre 14, 2005

La joven con el arete de perla

Muy pocas veces logro estar en el lugar y el tiempo correcto, pasa que llego tarde o de plano no llego. El viernes pasado fui a la Escuela de Radio, Cine y TV a responder a la oferta que me hicieron para hacer el guión de un videoclip de la cuequita “Sed de Amor” cantada por Doña Gladys Moreno, que irá en un CD interactivo sobre su vida y obra. (por cierto, dije que Sí); y resulta que esa noche era la Inauguración de la quinta versión del Festival de Cine Europeo y el Director de la Escuela no podría asistir a la ceremonia; y me pidió que fuera en su nombre.

El Festival se iniciaba con una película española que ahora no recuerdo el nombre, pero como todo se retrasó, por la presentación de una Orquesta y un performance de Charles Chaplin… saltaron la película para presentar la que vendría luego. “La joven con el arete de perla”, una película de co-producción Luxemburgo/Reino Unido.

Pocas veces, y no lo digo con exageración, logro extasiarme viendo una película. Me pasó cuando vi Barry Lyndon, Bleu y Dreams; y me pasó el viernes al ver “La joven con el arete de perla”.

Lo hermoso es que , yo no busqué ir… es como que la vida me regaló el evento… y yo que disfruto tanto de la pintura… y el cine.. y la Historia… Resulta que la película entera está basada en un cuadro, uno de los más famosos de la pintura flamenca del siglo XVII, “Girl with pearl earring” del maestro Johannes Vermeer, cuadro que es considerado como la “Monalisa del Norte”.

Yo no conocía mucho el trabajo de este pintor, porque la verdad que cuando se habla de la Escuela Flamenca los nombres que saltan son Rembandt y Rubens; pero sus discípulos también pintaban, y si bien Vermeer pintó tan sólo 40 cuadros, poco, comparado con los más de 700 que pintó Rembrandt, y era más bien un tipo hogareño (le plantó 15 hijos) quizá eso es lo interesante, que en la historia no se presenta el estereotipo del artista desbordado y afligido que sacamos del siglo XIX y que se repite en el cine con historias de pintores, músicos, poetas y literatos que se revuelven en la incomprensión de sus contemporáneos, que se entregan a romances apasionados que los llevan a la locura y al suicidio. Acá el director te muestra un Vermeer, que no es ungido como genio creador, sino que lo presenta en un rango más cercano al de un artesano.

El sentido estético es delicioso y la fotografía es impecable…te lleva directamente a los cuadros del naturalismo de esa época, en particular a los cuadros de Vermeer. Personalmente, yo sólo conocía un cuadro suyo, el de la criada en la ventana; y ese cuadro se reproduce en un momento de la película, quien no ha visto el cuadro no lo percibe ; pero quien lo ha visto se queda estúpido al ver la perfección con la que ha sido recreado.

Así que la dirección de arte en conjunto con la fotografía son los puntos fuertes de esta película, que aunque es una adaptación de una novela, te lleva a un mundo distante en el tiempo, a un universo intimista delicioso, un siglo XVII holandés que más allá de su arte se presenta al desnudo con sus problemas sociales, con una burguesía fortalecida que anhela destacarse socialmente teniendo pinturas de famosos artistas en sus paredes; y el conflicto religioso entre la fe católica y la fe calvinista , siendo ésta última la que lleva al arte a reflejar un mundo apacible donde las mujeres hermosas llevan a cabo tareas sencillas y cotidianas; dignas de ser contadas y pintadas.

La luz, tal como lo fue en esa época para los pintores, es una protagonista más en la película. La famosa ventana de muchos de los cuadros de Vermeer es impecablemente idéntica en cuando a iluminación, realmente el director de fotografía, un Maestro.

El guión es maravilloso, la trama central se desenvuelve con dos protagonistas que hablan poco, pero dicen mucho. Esta es una de esas películas donde la lectura es más visual y gestual; y los actores (Colin Firth y Scarlett Johanssen) encarnan los papeles de una manera admirable.

Para los aficionados a la Historia del Arte, esta obra cinematográfica les resultará un tributo espléndido a Vermeer y al mundo que inspiró a los grandes maestros de la Escuela Flamenca.

El arte, la luz, la religión, el amor, el erotismo, la complicidad y la pasión son los temas que se mueven dentro de esta historia que narra la relación entre el maestro Vermeer y una sirvienta poseedora de un talento especial para entender el arte, capaz de tener una natural percepción de la luz, hecho que la convierte en la mejor cómplice e inspiración y modelo del pintor.

La película puede parecer lenta y quizá hasta se sienta que te la cuentan con frialdad; pero en realidad no lo es…Está llena de serenidad, el ritmo reposado de las imágenes, el silencio como elemento expresivo y de diálogo, los colores, los paisajes…la banda sonara… narran de una manera serena la historia, lo que facilita que apaciblemente las sensaciones te entren por los ojos y te recorran el cuerpo entero.

Bueno, con todo lo que he expuesto sobre la película, pareciera que es una de esas películas sólo para ilustrados; pero no es así, la película puede ser disfrutada por cualquier persona que tenga la paciencia que implica entender que las emociones se pueden expresar con pequeños gestos y no necesariamente con diálogos y agitaciones.

El director Peter Webber, (aunque parezca increíble, esta fue su Opera Prima) tiene una rara capacidad para reconstruir a los artistas en su humanidad, tan trivial como la de cualquier otra persona, tal vez por la trayectoria como Estudiante de Historia de Arte y documentalista de TV. (según me contaron)

La capacidad de plantear el amor como una circunstancia de creación de espacios donde el otro pueda sentirse libre de ser él mismo y no sólo crearlos sino entenderlos y compartirlos, es impresionantemente expresada en escenas limpias, ingenuas y hasta infantiles… llenas de emoción… Particularmente en la escena en que Vermeer le perfora el oído a Griet (la sirvienta), para ponerle el aro de perla que luego plasmará en su pintura, es una escena largona, sin una sola palabra, pero que te estremece hasta el alma. El sacrificio, la comprensión, el agradecimiento, la complicidad, el apoyo, el amor, son expresados en esta escena…. Sin una sola palabra… Es una de las mejores escenas de la película.

Y sabiendo que es la ópera prima del Director, podría estar segura que Webber, dará mucho más para hablar y sin duda llegará a ocupar un lugar privilegiado en la cinematografía contemporánea.

Por mi parte, ya estoy en campaña por encontrar la película a la venta en DVD, para mi colección.


Responses

  1. El sábado a la madrugada no podía dormirme y en Cinemax descubrí a la acriz Scarlett Johansson y me detuve en esa película porque me atrapó su actuación. Yo no conocía nada de el artista en torno al cual estaba hecha la película y por eso recurrí a internet para conocer un poco más. Sus obras me parecen fantásticas y la película muy buena.


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