Posteado por: buenaventuras | septiembre 21, 2005

Amandine

19 de mayo 2003

No pude quedarme en San Salvador, los Duarte no me quisieron recibir, si el Fargo te pregunta, no le digas que los busqué…  Alguien que parece un primo me dijo una jinchada por teléfono y que es que ellos no tenían nada que ver con los Duarte que se quedaron en Nicaragua. Parece que lo del cafetal fue realmente una alta traición familiar. Me gustaría que alguna vez comentemos el asunto con una visión sociológica ¿crees que nunca pudieron perdonarle al Fargo que haya sido  leal hasta las últimas consecuencias con su causa social?   Mijo!!! Son casi 30 años ya…..ISHSHSH me dejaron enchinada. Me voy a Usulután en unos días, buscaré algo de información de la Zamorano primero, no me quedo más acá son unos lagartos con  los turistas, intentaré afincarme en una casa de familia.

Cómo andan las cosas en Wiwilí? Te llevaste a Gengis Kan?

A.

 

21 de mayo 2003

Mi florecita de Sacuanjoche,

Que vaina con lo de la familia de tu viejo, mejor si no te acercas por ahí ya sabes que es bien chiva esa zona.

Don Joaquín no quiso alquilar el departamento como se lo pediste, dijo que talvez vos vengas  de cada un tiempo y él también.. y que si así lo quería yo también podía echarle un ojo cuando esté en Managua. Dejé a Gengis Kan con la abuela, hace unos días llamé para ver cómo se había ambientado,  Nanita me dijo que estuvo alunado los primeros días; pero que ya está más tranquilo…   No  ando en  Wiwilí,  pasaré la frontera a dar unos talleres al otro lado del río ideay me voy a Jinotega a recoger un material…

¿qué onda con San Salvador? Muchas veces te dije que me parecía una ciudad con pocos rincones donde la poesía puede hacer su nido ¿cómo la has visto vos?

Turo

 

24 de mayo 2003

No encontré la San Salvador de la que tanto me habló el Fargo, creo que hay muchos más pobres que antes, yo veo incertidumbre; pero sé que si la Meche viera esto diría que siente en la gente la esperanza de construir la democracia que nunca ha existido plenamente en este hermano país, de construir la nueva San Salvador. 

Me decís que acá hay pocos rincones donde la poesía podría hacer su nido; pero creo que deberías empezar a  dudar de esa certeza. Hay una enorme; pero inasible riqueza, pareciera que San Salvador es una mezcla de fugacidad y de perdurabilidad de recuerdos.  Las largas dictaduras parecen haber habituado a la gente a la prohibición de la voz; pero creo que si vinieras verías que hay campo de acción en muchos temas, son muchas las voces ecologistas, por ejemplo, que luchan por evitar la destrucción del bosque de los pericos. Es una ciudad caótica, si…. Pareciera que no hay un centro definido…. Pero ni los terremotos le han quitado a este valle su magia natural.

A.

PD.- Sabías que los Duarte tienen varios cafetales acá?… hacen lo mismo que hacían en Matagalpa…., sólo que ahora con el aval que le da el lado de la familia que está en el Gobierno. Creo que el Fargo no lo ha comentado por pura indignación… Ahora ya entiendo porque su desesperación por venir  cuando los muchachos del Frente Farabundo Martí entraron a San Salvador, una cosa era en el campo, otra muy distinta en la ciudad.

 

31 de mayo, 2003

Mi cotona blanca,

Así como lo decis hasta me dan ganas de saltar el Coco y  cruzar la selva hondureña para ver esa San Salvador que me pintas. Ya te afincaste en Usulután o seguis en la capital? 

Yo ya estoy en Wiwilí, estaré entre la sierra y Jinotega por lo menos 1 mes y luego voy para Managua, queres que le eche un ojo al departamento?

Desde las sierras de Augusto César Sandino, sobre  la tierra santa donde el hijo de perra de Somoza masacró a más de 300 campesinos que sólo estaban armados de amor,

Fiel servidor,

Arturo Augusto Guevara Sánchez,  alfabetizador tayacán del Río Coco

 

12 de junio, 2003

Ojosa,

Terminamos con la Fase I en Walakitan, los chavalos andan alocados, estoy pensando en hacer algunas modificaciones  a la Fase II,  con unas charlas sobre ética, a los chavalos para que no anden cachándose las frutas del mercado, a los hombrecitos para que no anden haciéndole el mandado a cualquier culito fresco que ande por la plaza y a los mayorcitos y los casados para que no anden quemándole las canillas ni a las mujeres ni a los maridos… Crees que tengo que pedirle ayuda al cura?

Tití, pensé que me encontraría un par de mails tuyos en la bandeja… Andas muy ocupada??? Mija, por lo menos avísame si sigues en San Salvador….sabes que me preocupo…. no sé donde estás….!!!  Quitate la güevera y escribi…bueno?

Sólo vine a recoger material, mañana me regreso a Wiwilí…  estoy de vuelta en Jinotega en dos semanas… Sabré algo de vos entonces?

Arturo

 

27 de junio 2003

Tití

Aunque sea mandáme una foto de las flores , no?

Turo.

 

16 de julio 2003

Tití,

Es el tercer mail que te escribo en casi dos meses… y aún no tengo respuestas… Te confieso que me asusta que estés tan cerca de tu abuelo… no quisiera que te salga lo Duarte, y te metamorfosees en una niñita de la jay, y  al volver desconozcas a este indio de la Sierra. Hablé con Don Joaquín ayer, me dejó tranquilo saber que  ya andas bien afincada en Usulután, no venis para las fiestas de Julio?

Escribe, Mija!!!!

Estoy ajambado de tanto extrañarte,

Turo

20 de julio de 2003

Arturo,

Estuvo salvaje la bolenca que te diste ayer?  Me llamaste de madrugada, bolo!! Qué cantaleta!!! Cómo están las cosas en Nicaragua, Managua,  Camoapa, Wiwilí? Estoy totalmente desconectada. En unos días me voy a la isla de Espíritu Santo… Oye, no te gustaría darte una vuelta por la Península de San Juan del “gozo”….

Te extraño,

De la Costa del Bálsamo, reportándose a la tierra de los tiburones de Agua dulce,

Amandine, la Duarte Pinto

 

23 de julio de 2003

Tití, dulce caramelito de café,

Dónde si no en Jinotega se festeja salvajemente el 19 de julio???  Perdón por la cantaleta de madrugada….

Te cuento que la Margarita está pipona… ya hasta le han dicho que va ser niño… así que me estoy alistando pa chinear al tierno, porque ya me dijeron que seré el padrino, no pude ni enojarme, ya sabes vos cómo le encargo siempre a los machos de la comunidad que con tres chavalos es suficiente y que como se pinta la cosa en esta Patria habría que encontrar un pegue extra. Dicen que lo van a bautizar apenas nazca y que yo tengo que buscarle un nombre, ojalá ya termines con la tesis…. Así venis, no sabes lo huevitos a la estelí que aprendió a hacer la Margarita…

Te quiero hasta el infinito y más allá,

Turo

PD.- En unos días  voy a Managua.


 


 


Julio 2004
 

Querido Arturo,

Te escribo aunque puede que no terminés de leer esta carta, o tal vez  me la devolvás sin abrirla.

Mi padre me contó  hace unos días, mientras podábamos el rosal, que mi madre fue una hembra salvaje antes de ser su amiga, que la amistad vino después con el compartir, que si bien la base de una relación de pareja es la amistad y el compañerismo, la idea de construir viene con la pasión de vivir, que antes de ser su amiga fue su amante y que cuando se convirtió en su compañera de lucha, se transformó en su mujer.

Al irme a la cama recordé la vez que me llevaste a esa comunidad miskita al borde del Río Coco donde estabas alfabetizando a niños campesinos y dijiste “aquí es donde se trabaja la tierra”, y luego te pasaste toda la noche dándome masajes en las manos y costurándome las ampollas.

El problema ahora no es que no pueda compartir tus planes sino la nostalgia de los planes que nunca llegamos a hacer.

Recordé también esa noche en  el lago, cuando me dijiste hablá, te escucho y yo te respondí que no sabía qué decirte y me dijiste que ése era el problema que no tenía nada que decirte, y luego te dije que ante todo te consideraba mi amigo y me gritaste furioso que a los amigos uno no se los coge. Y yo me quedé en silencio, como siempre.

Todavía tengo algunas de las duras palabras que me dijiste por teléfono la última vez que hablamos, que no te llevabas ningún recuerdo, que los regalos que alguna vez te di no tenían un valor con mi sello sino que valían por ellos mismos, que el video sobre la caída de Batista que te traje de Cuba jamás te recordaría mi cariño sino simplemente el 8 de enero del 59 en La Habana. Que el libro ese de los Inuits era sólo eso, un libro sobre la organización social, que mis regalos simplemente significaban que te prestaba atención.

Y ahora me pongo a pensar que sí, que tal vez tenés razón en todo lo que dijiste, que los frijoles que me regalaste en esa macetita diciéndome que eran los frijoles  mágicos de Juan y que crecerían hasta las nubes y que me servirían para llegar al castillo donde vivía el ogro y matarlo para que deje de hacerme daño, son recuerdos que no tienen punto de comparación…

…como ese fin de semana que me fui a La Habana a ese seminario sobre  fitopatología y te dejé las llaves del departamento por si querías hacer algunos cambios y te pasaste dos días enteros tallando en la puerta del cuarto de estudio la palabra “scriptorium” y llenaste de geranios el balcón porque alguna vez te conté que odiaba los mosquitos; pero que no fumigaba porque también odiaba los pesticidas y que trataba de convivir con el zumbido y el calor; y me dijiste que habías leído en uno de mis libros que los geranios tenían sustancias que funcionaban como repelentes naturales… y a los días tuve una invasión de pulgones en la casa y amenacé con echar a la basura los geranios y  al día siguiente llegaste con una cajita de fósforos y dentro una mariquita, porque también leíste que  las mariquitas  de siete puntos eran de gran ayuda para los jardineros y la traías para que se coma a los pulgones de los geranios, y apenas la pusimos en una flor salió volando por la ventana y nos caímos en un ataque de risa,  y terminamos llevando las flores a la estancia de mi padre para que las cure…

Y esa vez, en el cumpleaños de la abuela Barbarita, cuando dijiste que habías aprendido una canción, una sola… y te prestaste la guitarra de Juancito y cantaste “Para Luchar y Quererte” de Carlos Mejía, y la Meche y el Fargo se abrazaron  y llorando se besaron hasta que todos les pidieron por favor que dada la fuerza de esos besos desesperados se fueran al salón de la  manzanita mordida. Y no te dio tiempo de  decir que la canción la aprendiste para mi.

Son tantos los recuerdos… Te acordás cómo nos conocimos?? Ya nos habíamos visto un par de veces en la oficina de postgrado de la UNAN; pero la primera vez que cruzamos palabras yo salía de una conferencia de la ODECA y vos enarbolabas una bandera miskita  a la cabeza de una manifestación en contra del MCCA, al pasar te dije: Molinos a la vista, Don Quijote? Y vos me miraste como si yo fuera uno de “ellos”, de los que defendían el MCCA y culpable de los tiempos difíciles que pasaban los campesinos e indígenas con los que trabajabas y me dijiste en un tono prepotente: Molinos no, Sancho, Gigantes…

Pasaron unas semanas hasta que coincidimos en un Encuentro del Grupo de Contadora, te sentaste a mi lado y me dijiste: Hola Tití , luego me explicaste que era el nombre de un mono brasilero chiquitito de ojos grandes y pelo suave, muy parecido a mi.

Nunca más nos separamos desde entonces, nunca hasta ese día en que luego de casi un año de compartir  y  los últimos 6 meses que pasé en Usulután trabajando en la tesis, yo decidí pasar directo a Camoapa a la estancia, sin darle importancia a tu invitación a hablar, y fui para Managua tres días después y encontré el  departamento sin tus cosas, en la mesa unas velas que se consumieron hasta el fin, dos copas llenas y mosquitos flotando en el vino, y una carta en la que me avisabas que cansado de intentar formalizar algo conmigo, te ibas, que podías tolerar la indiferencia hacia ti y que habías tolerado mucho tiempo mis evasivas, mis silencios y mis egoísmos; pero que no estabas dispuesto a tolerar la indiferencia y el maltrato a tu amor.

Dejaste en pausa el CD de Guardabarranco en la canción del Colibrí…y un papel que decía: “despáusame”… y con la canción del Colibrí  recorrí la casa, habías pegado un letrero en la cama que decía “tasba pri”, que hasta ahora sé que quiere decir “tierra libre” en lengua miskita, y otro en el baño que decía: “no me llevo ningún recuerdo, te los dejo todos a ti”, que te llevabas a Gengis Kan porque en esos 6 meses se habían hecho muy amigos y hasta cómplices extrañándome. Así encontré   lo que de cierta manera fue nuestro espacio, con avisos y adioses en las puertas.

No te respondí  ni te busqué. Sentí que lo que hiciste fue tu último acto de dignidad y lo respeté, lo valoré como tal.  No niego que  ese momento hasta disfruté de cierta libertad.

Fargo alquiló el departamento cuando volví a Camoapa, defendí la tesis de la Maestría, finalmente no la pudiste revisar, la Fitosociología de la Flor del Espíritu Santo mereció la máxima nota; pero “mi amigo, el sociólogo”, como te presentaba con todos,  no estuvo allí para festejarlo conmigo.

Cinco meses después de extrañar tu presencia, tus palabras, nuestras conversaciones, nuestros juegos, las noches de pizco… te acordás esa vez que el Cuzqueño nos trajo una botella de pizco y terminamos bailando y cantando a gritos: “Que viva el Quincho, Quincho Barrilete…!!, que vivan todos los chavalos de mi tierra, ejemplo vivo de pobreza y dignidad…!!!!”… y los vecinos de arriba empezaron a golpear el piso para callarnos y yo les grité que acá nadie se calla porque somos los Cachorros de Sandino….y vos te vomitaste de tanto reir… y entonces nada más por joder pusiste el disco viejo de vinil con el Himno del FSLN al máximo de volumen  en la sala y sonó hasta el amanecer mientras nosotros en la habitación de  a lado nos dormimos sordos y cansados de hacer el amor…

…Así, cinco meses después de recordar momentos como ese y  de recordarte entero como eras, te busqué… fui a la casa de tu abuela en Managua, me abriste la puerta y te dije: Aún tu ausencia es algo que está conmigo. Y me metiste del brazo a la casa, esperaba que me beses; pero en lugar de eso empezaste a proferir maldiciones, y bueno, nunca te gustaron los escándalos callejeros… por eso me convidaste a pasar, para poder manifestarte con toda libertad. Y si , me merezco cada uno de esos insultos, cada uno de los reproches estaban totalmente justificados, y aún los vaticinios de desastres en mi vida estuvieron  bien puestos. Apenas tuve espacio de hablar te dije que te quería y que cada día de esos 5 meses había pensado aunque sea un instante en vos. Me respondiste que no eras estúpido, y que yo estaba loca si pensaba  que creerías todo ese cuento.

Luego me amenazaste  de muerte, dijiste que si acaso era que luego de buscar y no encontrar, volvía yo a vos por ser mi última opción, entonces me matabas. Gengis Kan gritaba al fondo del pasillo y vos le gritabas a él  y a mi al mismo tiempo.

Yo no entendía cómo es que estabas siendo capaz de decirme No y al mismo tiempo reclamar mi ausencia y mi silencio.

Y entonces te dije: bueno, pero aquí estoy….; y  me sacaste a empujones de la casa, diciendo que es que yo tenía pulgones en el cerebro si es que pensaba que me recibirías con los brazos abiertos, que me vaya si es que me quedaba algo de vergüenza… y yo te grité entonces enojada que me iba , pero que me devolvieras a Gengis Kan que al final de cuentas era mío porque me lo regalaste y me respondiste haciendo una seña  de advertencia con el dedo: “ Vos te acercas a ese animal y te  saca los ojos, ese guacamayo tampoco te ha perdonado aún”.

Volví a Camoapa pensando en esa última palabra:  “aún”. Y comencé a buscar la manera de demostrarte que ahora yo era un tilín mejor y poco menos egoísta gracias a ti; y que sí era verdad todo lo que te decía.

Anoche hablé con la Meche de mujer a mujer, ya no de madre a hija y me dijo que si encuentras a un hombre que sabe ser tu amante fiel y luego es capaz de ser tu mejor amigo, tu apoyo y tu compañero de lucha en el camino, has encontrado al hombre de tu vida. Y comenzó a contarme una historia de amor de la que yo conocía sólo los resultados, entre ellos, yo.

Cuando  a mis viejos no les tocaba estar juntos en las barricadas y el Fargo se iba al frente y mi madre se quedaba en el campamento, él siempre le decía al irse: “Me voy porque te amo y si no vuelvo, estaré feliz de haber caído en la lucha por construir una Patria mejor, en la que vivas feliz… y si te casas, para que  tus hijos crezcan con la dignidad de ser hombres libres”. Y se iba cantando “…No pasarán, los venceremos, amor , no pasarán. Si mañana que irrumpa el nuevo día con su fiesta de pájaros y niños. Aunque no estemos juntos, te lo juro, noooo, no  pasarán…”

Mi madre tiene un hombre que supo amarla con la pasión de una última vez y una primera vez en cada partida y cada regreso. Ellos vivían las despedidas y las bienvenidas todo el tiempo, y  eso les enseñó a valorarse y a comprender que estaban construyendo y luchando juntos por lo que sería “su casa”, a defenderla de los yanquis tal como ahora defienden su invernadero de las plagas.

Yo sólo pensé en vos luego de esa historia, en tus manos curando mis ampollas, en tus vigilias cuando dormía, en todos los momentos mágicos que me diste, como ese de la migración de las monarcas cuando el cielo se cubrió de mariposas, en las palabras de aliento y compañía, en tu benevolencia y comprensión, en tus planes y tus sueños…. En la última frase de tu carta “Este Quijote ha decidido ser otra vez Alonso Quijano aunque eso le signifique reconocerse moribundo”.

Si pudieras escucharme te diría que estoy dispuesta a luchar tu guerrilla, que si volvemos al punto “cero” , aprenderé a verte y a romper la inercia de antes para construir juntos “nuestra casa” sin importar cuanto tiempo vivamos en ella.

Amandine.

 

 


 

Hace 4 meses viajé a Managua al Encuentro anual del Grupo de  Contadora (poco más de dos años después de aquella primera vez), me senté en el mismo sector de siempre. Un momento después Arturo apareció de la nada, lo miré y me congelé al tacto. Entonces se produjo un conjuro: Hola Tití, me dijo; y yo me quedé sin habla. Luego me dijo: “Traga saliva , niña, que te vas a ahogar”, y nos reimos un montón.

 

Estamos juntos desde ese día. Yo dejé mis prejuicios en el basurero de ese salón de convenciones y él me abrió las puertas de su casa otra vez. Esta vez estoy consciente de que ese espacio abierto no es un hotel, sino su hogar.

Hemos empezado a planear cosas juntos, como hacer algunos estudios fitosociológicos con miras a convertir el negocio familiar for export, y algunos talleres sobre riego y fitosanitaria en algunas comunidades miskitas en las que él sigue llevando sus proyectos de alfabetización.

Fuimos amantes, amigos y ahora empezaremos la experiencia de ser compañeros de lucha, puede que todo siga su curso normal y él se convierta en el hombre de mi vida y  yo en su mujer, o puede que no. Aún no hemos pensado en eso. No tenemos tiempo, estamos muy ocupados viviendo este amor!.

 



 

Enero 2005

Turo,

Sigues vivo? Cuando vuelves a Wiwilí? Hace dos semanas que no sé nada de vos… Estoy en Managua finalmente los Zelaya  están interesados en hacer  sociedad para pasar las orquídeas a Méjico y El Salvador, pero su oferta no me alienta… Quedamos en conversar  el viernes otra vez.

Guardas algunas fotos en el correo? Me mandas algunas de vos, de mi,  no sé,

A.

 

Febrero  2005

Tití,

… recién  hoy  ando en Wiwilí… En San Andrés me avisaron que hubo una epidemia de diarrea en Tuburús, así que me quedé unos días  para ver como estaban los chavalos… el tierno menor del Elmer tuvo una deshidratación crónica, lo llevaron a Wiwilí, pero como no tenían riales para pagar el cayuco a motor, se fueron a remo y tardaron casi 3 días río arriba… murió en medio camino y se volvieron a la comunidad… Yo estaba ya en Tuburús cuando llegaron, trajeron al tierno con casi dos días de muerto….

 

A veces siento que es Nicaragua misma la que le ha dado la espalda a su gente, cada vez es más difícil encontrar culpables cuando un niño se nos va…. Me quedo con algo que el Elmer me dijo luego de enterrar a su hijo, “ el Wangki es como un Dios, no se sabe porqué da tantos frutos ni porqué arrebata tantas vidas; pero es nuestro río sagrado”… Me pregunto si la resignación de esta gente encuentra paz en la magia de su cultura indígena. Yo no lo acepto… era diarrea Tití…sólo diarrea… y se fueron a remo porque no tenían riales para irse a motor…

 

Por lo menos vos me das buenas noticias, ojalá hayan llegado a un buen acuerdo con los Zelaya,  ahí te mando las fotos que pediste,  de vos, de mi (una reciente,  me la tomaron los cubanos de Walakitan  en el viaje anterior) y las de la categoría “no sé” no las guardo yo… Que vas a hacer? Un montaje?? Guasiruquita, me extrañas tanto así?

desde la sierra de Wiwilí,

Arturo

PD.- Me quedo acá hasta el martes, nos vemos mañana en el chat?  7:00 pm…


Responses

  1. Hola Vero… así que anduviste nostálgica…


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